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Mostrando entradas de junio, 2023

El buitre no come alpiste

Plasencia, con sus dos catedrales, es la puerta al Valle del Jerte, el secreto mejor guardado al sur de la meseta, en la frontera norte de Cáceres, junto a otras tierras colindantes a reivindicar como la Vera, Granadilla, las Hurdes y Gata, paisajes agrestes mojados por ríos y piscinas naturales. El viejo puerto de Béjar, en la provincia de Salamanca, marca una divisoria que separa dos enclaves muy distintos: al sur, un mundo añejo y olvidado, a la vez primitivo y evocador, la tierra de mi madre. Allí surgió Extremoduro. Tras una juventud convulsa y algún proyecto musical truncado, Roberto Iniesta quiso arrimarse a los mejores, y en Plasencia los mejores tenían nombre propio: el guitarrista Gonzalo Muñoz (Salo) y el baterista Luis Von Fanta, ambos rockeros de la vieja escuela. Como líder natural, Roberto era un tipo listo, uno de esos galgos corredores que nunca paran quietos y que muestran, para bien y para mal, una inquebrantable fe en sí mismos. Sin ese ego contumaz, aquel proyecto

El periplo de Eskorbuto... Hoy, que hablen otros

  ' Josu se había fumado todos los “Popular 1” y todos los “Disco Express” del mundo y recreaba también toda aquella literatura como Alonso Quijano hacía con los libros de caballerías. Aquella pobre guitarra recibía golpazos constantemente y nunca se rompía, si acaso le ponía otra pegatina sobre la grieta y en paz '.  ( Roberto Moso.  Flores en la basura ) ' Una vez Josu anunció su suicidio en escena. Al final sólo se tiró desde la torre de sonido, se rajó un brazo y se llenó de sangre. En otra ocasión, en el Paraninfo de Deusto, un impresionante edificio de la universidad, Juanma comenzó a insultar a las instituciones mientras ponía las cuerdas y para finalizar el discurso sacó la navaja y la lanzó contra el inmenso cuadro del patrón de la universidad. ¡Quedó clavada! El rector estaba allí, así que fue el último concierto en esa universidad' .  ( Paski , técnico de sonido) ‘ Los viajes a Madrid de Eskorbuto fueron siempre sonados. Del primero volvieron ya con un contra