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USA '65: Ella me conoce demasiado bien

 

'Me gustaría tener un centavo por cada porro que se ha fumado intentando averiguar cómo conseguí el sonido de 'Be My Baby'. 

Son las palabras de un megalómano sobre un hombre frágil y atormentado. De modo muy distinto, la salud mental de ambos estaba tocada, pero mientras Phil Spector se creció en sus años de éxito, regodeándose en su propio mito engrandecido por la prensa, la autoestima de Brian Wilson descendía en directa proporción. Spector tenía maneras de psicópata y Wilson fue un alienado, sumido en una oscuridad muy alejada de esa California surfera que recreaba su música; atosigado por voces interiores, pronto incapaz de subirse a un escenario, terminaría controlado por un psicólogo sin escrúpulos, uno de esos parásitos que revoloteaban en la farándula angelina como las moscas sobre la mierda y que, con la excusa de curarlo, quiso montarse el negocio a su costa. ¿Dónde estaba entonces la familia? Lo triste fue que no lo parasen a tiempo, o que solo lo hiciesen cuando Eugene Landy ya era un peligro real para sus bolsillos; tarde, en cualquier caso. 

Dinero, drogas, gurús y malas decisiones; la tragedia de los Beach Boys carece de romanticismo. Ni siquiera supieron dar ejemplo de dignidad cuando, tras un largo desierto de años baldíos, fueron incluidos con justicia en el Salón de la Fama del rock and roll en 1988. Faltaba Dennis, claro, pero cuando Carl, Brian y Al Jardine ya se retiraban del micrófono tras haber leído unas palabras, le tocó el turno a Mike Love y todo se vino abajo. Como maestro de ceremonias, apenas pudo Elton John promover la carcajada general agradeciendo al 'beach boy' por no haberle mencionado en su discurso.  

Brian y Mike, el bueno y el malo de los Beach Boys. Ambos primos representan una de esas parejas que el imaginario popular ha pintado un poco a brocha gorda (el 'feo' podría ser Dennis, pero su rol de guaperas nos rompe un poco el esquema a lo Sergio Leone). Brian, el compositor creativo; Mike, el defensor de las canciones ligeras. Encontramos otras parejas de buenos y malos en la historia musical, como Joey y Johnny Ramone, el enrollado y el reaccionario. De todas formas, sorteando las bajezas de Mike Love, no podemos olvidar su importante contribución a la banda desde los comienzos. Del mismo modo, dudo seriamente que el cliché de la locura del genio, o la siempre cuestionable genialidad del loco, hayan hecho algún bien a Brian Wilson, y no digamos ya a personajes como Syd Barrett, para quien los sueños lisérgicos basados en puertas de la percepción y otras fantasías alucinógenas terminaron empujando a la discapacidad psíquica.



Mucho antes de aquello, nos encontramos con los Beach Boys de mediados de los sesenta, con bastantes discos a sus espaldas y un puñado de hits de surf pop refrescante. Como si de una venganza freudiana se tratara, los hermanos Wilson acababan de quitarse de encima al padre controlador. El espectáculo debía continuar, el mercado sonreía, y si la fórmula funcionaba, ¿para qué cambiarla? Aquella era la mentalidad que, en el seno de la banda, se peleaba con la necesidad de evolucionar hacia una mayor sofisticación. Lo resume todo la frase 'no jodas con la fórmula', y aunque el primo Mike niega haberla dicho nunca, es seguro es que este era el principal exponente de la postura, mientras que las decisiones compositivas comenzaron a orbitar alrededor de Brian. 

Por todo ello, a pesar de que los medios pretendieran venderlos como los Beatles americanos, creo que puede afirmarse que no hubo tal rivalidad entre los Beach Boys y los Beatles: la rivalidad la vivió muy en particular Brian Wilson. McCartney nos ha contado cómo les espoleaba cada nuevo trabajo bajo su insignia. Así que en todo caso fue una rivalidad entre los Beatles y Brian Wilson, una de esas sinergias que fructificaron positivamente para ambos contendientes, al menos durante algún tiempo. 

Today! The Beach Boys.


En el año que nos ocupa, los Beach Boys publicaron dos álbumes y un directo, y quizá sea el primero, 'The Beach Boys Today!', el más relevante de los lanzamientos. En el exterior, la portada se me antoja a un disco más de su trayectoria, con un título y una estética que comenzaban a estar pasados de moda, faltando solo una pegatina que lo ofreciera en oferta de dos al precio de uno; o como los viejos casetes de gasolinera, en tiempos no tan lejanos, con un 'anunciado en TV' bien grande. Pero el álbum supuso una evolución tanto en la composición de las canciones como en la búsqueda del sonido que Wilson proyectaba. 

La obsesión del compositor por emular la producción de Phil Spector hace que 'Today!' gane escuchado con auriculares, para saborear mejor la reverberación de la batería y la calidad de los arreglos, algo que llevará a la perfección 'Pet Sounds' al año siguiente. Aunque no tenga ni mucho menos la consistencia que tendrá este, 'Today!' ya ofrece algunas canciones de generosos cambios de tonalidad, como 'When I grow up (to be a man)', el primer audio que dejo arriba. Por lo demás, la primera mitad está conformada por canciones, en general, más soleadas, y la segunda mitad por temas quizá más introspectivos (cabe recordar que, en años anteriores, los Beach Boys ya habían ofrecido alguna letra introspectiva, como 'In my room'). Para no alargar la reseña más de lo debido, terminamos con la brumosa 'She knows me too well', sin duda una de las piezas maestras del álbum y mi preferida de cuantas los chicos de la playa publicaron aquel año.


Summer Days (and Summer Nights!!). The Beach Boys.

Sería una burda simplificación, además de una falsedad, decir que 'Today!' fue más un álbum de Brian, mientras que 'Summer Days' lo fue de Mike Love, pero con el segundo disco grande buscaron enfatizar la faceta comercial en lugar de seguir los pasos del anterior, sin por ello terminar de sonar como en sus primeros discos. Esto se ve reflejado sobre todo en las letras, que vuelven a jugar con los manidos campos semánticos relacionados con chicas, tú, yo, y California. 

El grupo decide incluir una versión mejorada de 'Help me Ronda', que ya había aparecido en 'Today!', además de ser vendida como single. Y hablando de singles, el mejor y más famoso tema que contiene 'Summer Days' es 'California girls', que tienen arriba. Como segundo corte podríamos escoger entre varios, pero he seleccionado 'Girl don't tell me', que junto a 'The girl from New York city' que abre el álbum, tienen una clara influencia británica. Para algunos, este 'Summer days' es mejor que el anterior, pero si lo consideramos por entero y lo comparamos con 'Today!' o, ¿por qué no? con el futuro 'Pet Sounds', para mí pierde la batalla por puntos. En cualquier caso, es un trabajo de los Beach Boys en sus mejores tiempos. 

¿Han influido los Chicos de la playa en otros grupos y otras músicas? No lo dudo, pero no creo que haya muchos que los hayan intentado imitar, o yo al menos no conozco a ninguno. Al final, el sonido de los Beach Boys se queda en los Beach Boys, así que podrán gustar más o menos, pero ya solo eso los lleva a la eternidad.

Y ahora opinen ustedes, señoras y señores: ¿Qué disco prefieren, o qué canciones? Como he vuelto a extenderme con la entrada y no quería desdecirme de lo prometido, lo dejamos aquí por ahora. Pero no se vayan muy lejos, porque continuaremos en pocos días. 

Comentarios

  1. Beach Boys es un grupo que adoras a primera escucha y en mi caso fue muy pronto.
    Lo de la rivalidad entre el chico bueno friki y superdotado y el chico malo al que le gustaba la pasta y una música más ligera y comercial nunca me lo ha creído del todo. Mike Love es fundamental en el grupo y aportó lo suyo. Son esas leyendas tan habituales en el rock que allí cerca también afectó a otro grupo californiano como The Doors donde se decía que Jim Morrison tenía sus choques con Robby Krieger o John Densmore.
    Un grupo con esas exigencias vocales e instrumentales nunca puede ser producto de una mente única, se requiere coordinación y armonía. Otra cosa sería absurda por muy genial que sea Brian Wilson

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    1. Más que rivalidad, creo que tenían (tienen) dos caracteres tan opuestos que contrastaban con naturalidad, y a partir de ahí la prensa musical quizá ensanchó sus diferencias. O esa es la idea que me hago, al menos... También hay hechos objetivos que remarcan las distancias, y uno de los más claros es el litigio de Mike Love para conseguir crédito en un puñado de canciones originalmente atribuidas solo a su primo. En fin, estos asuntos histórico-biográficos nos alejan de lo principal, que es la música, pero también nos interesan sin remedio: no admitiremos nunca que pueda asemejarse a una versión ''rockera'' de la prensa rosa, eso sí que no.

      Me parece muy acertado tu último párrafo. El talento de Wilson es incuestionable, pero el trabajo fue obra del conjunto (por no hablar de la cantidad de músicos de sesión que contrataban para el trabajo de estudio), y el papel de Love es fundamental en toda la historia del grupo.

      Jim Morrison es un claro ejemplo de personaje distorsionado por la leyenda, desde luego.

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  2. Como siempre, una espléndida puesta en escena para comenzar tu relato con esa aparente lucha de personajes desquiciados que fueron Spector y Wilson. Digo aparente porque, como muy bien describes tú, la cabeza de un psicópata soberbio y la de un -en sus comienzos- ligero desequilibrado que se obsesiona y empeora su situación con las drogas no se parecen. En todo caso, Wilson es el peor enemigo de sí mismo: es evidente que Spector miraba a Wilson por encima del hombro; pero Wilson debería haber sido más inteligente y buscarse su propio mundo sin obsesionarse, primero con él y luego con los Beatles.

    Porque esa es la otra: como decía José M. Rey, mientras los Beatles estaban revolucionando el beat y creando un estilo propio “los Beach Boys seguían ajenos al paso del tiempo, con sus playas y sus chicas”. En parte por presiones del sello y en parte, como bien dices, porque los compañeros de Wilson no querían arriesgarse a cambiar de estilo (cuando era ya evidente que ese estilo vivía sus últimas horas). Tenía razón Wilson, había que arriesgar. Pero en su fuero interno, tras su obsesión con Spector, ahora le tocaba a Lennon y McCartney. Eso sí, los ingleses eran más elegantes: en vez del desprecio de Spector, efectivamente, están las frases amables como esa que citas de sir Paul. Pero en el fondo yo creo que los Beach Boys no les importaban mucho, porque a partir de esa época, si había alguien en Estados Unidos que les pudiese hacer sombra, esos eran los Byrds. Que habían aprendido en parte de ellos, pero que tenían su propio carácter.

    En fin, que Wilson fue una víctima de sí mismo; bueno, del sello también, pero en menor medida. Por mi parte lamento no ser un fan a muerte del grupo: ni siquiera acabo de entender esa desaforada pasión que existe por el “Pet sounds”, ya ves. Claro que tampoco la siento por “Sargent Pepper’s”, ni en general por ese estilo dulzón que se ha querido vender como psicodelia y que en realidad está mucho más cerca del pop con ruiditos modernos que de cualquier otra cosa. Así que, de esa época, yo destaco sobre todas las demás “Good vibrations”, que para mí es lo mejor de toda su carrera (y sospecho que también para Wilson) y “Help me Rhonda”. En realidad casi me gustaba más su primera época de surf pop, como tú dices; ahí sí que hay unas cuantas que me atrajeron siempre. Pero ya digo, en mi opinión (y no solo mía) del mismo modo que los Beatles dejaron de ser vanguardia en el 66/67, los Beach Boys perdieron su encanto más o menos por esta época. Pero ya digo, esto es una humilde opinión, Puedo entender que mucha gente piense de otra manera.

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    1. Acabo de leer tu estupenda entrada sobre Beach Boys y Byrds en la serie de los primeros años setenta americanos de El bar de Rick y ya decías ahí que la trayectoria de los primeros te resulta menos digna por verse alargada tantos años (como tantos grupos, por otra parte). Ha sido casualidad que yo haya usado esa misma palabra, la indignidad, aunque referida solo a la imagen pública que arrastraron a partir de los setenta.

      Como dices, Wilson vivió esas rivalidades de modo obsesivo, pero otra cosa es el grupo. En cuanto a los Beatles, quizá tengas razón y se ha tendido a exagerar su rivalidad con los Beach Boys - opinión de la que hago eco en esta entrada, hasta cierto punto -, no lo sé. Puede que no los temiesen comercialmente, pero creo que ''Pet Sounds'', aunque no dejase una huella estilística tan clara en los de Liverpool como sí había hecho el folk-rock americano en anteriores trabajos, marcó un listón como álbum experimental que influyó en la gestación de ''Revolver'' y posteriores.

      Si hablamos de huellas musicales evidentes, antes encuentro el rastro de los Beach Boys en los Who que en los Beatles, por muy raro que suene (y escribo esto con mucha inseguridad, que alguien me corrija si digo alguna burrada). Y es que, como digo en la entrada, me cuesta encontrar grupos directamente influenciados por los Beach Boys o que desarrollen su estilo, y eso hace único el sonido de este grupo. Yo tampoco soy un fan a muerte ni mucho menos, pero valoro esa singularidad. Eso hace que de tanto en tanto apetezca escucharlos.

      No coincido con tu apreciación del Pet Sounds ni del Sargent Pepper's, aunque comparto parte de tus críticas de fondo. Me explico. Creo que el problema del Sargento Pimienta está sobre todo en su valoración histórica, que lo ha situado tantas veces como mejor disco del grupo e incluso de la historia (esto también afecta a 'Pet Sounds'), y ante ese tipo de sobrevaloraciones uno tiende a bajar al ídolo del pedestal y ponerlo en su sitio. Porque si nos olvidamos de ese tema, ambos son buenos discos, parecidos solo en su afán innovador pero por lo demás muy distintos.

      En el Sargento Pimienta es verdad que a veces el continente se impone sobre el contenido, que tiene momentos brillantes y composiciones de menor altura, considerando el alto nivel de los Beatles. Esa irregularidad es la parte flaca, que Lucy in the Sky... perdería enteros producida con los medios de 'Help', por ejemplo. Desde luego, no es el mejor álbum de los Beatles, pero me parece muy disfrutable. Y 'Pet Sounds' también me lo parece, aunque de distinto modo: en mi experiencia, y a diferencia de la música de los Beatles o de otros trabajos de los Beach Boys, no es un disco que en su momento me enganchase a la primera, pero va ganando con cada escucha y su contenido se defiende solo, creo que está bien equilibrado y su continente nunca ahoga el contenido; ya solo por esto, me parece mejor disco que Sargent Pepper's.

      Mi canción preferida de los Beach Boys (o al menos de cuantas conozco) sigue siendo ''I Get around'', en cualquier caso, soy poco original en esto. Y de las posteriores, quizá también me quedo con la monumental ''Good Vibrations'', como tú, entre otras. ''Help me, Rhonda'', en cambio, no me dice mucho, y ya ves que de ese año prefiero ''She knows me too well'', corte del álbum ''Today''.

      Gracias por el interesante comentario.

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