domingo, 19 de noviembre de 2023

Guitarras en el desierto



Aquello se había desarrollado en los malhadados años noventa, sobre los que pesa una retrospectiva mirada crítica, tanto en música como en cine, que quizá tienda a ser más indulgente con la década anterior. Ya saben, el grunge y el brit pop imponían su imperio, y Kurt Cobain fue la última gran estrella del rock. Lo que se escapaba del mainstream eran escenas paralelas, algunas con muchos seguidores, pero que no podían soñar con la trascendencia del rock en el pasado. Como las etiquetas nos sirven para ahorrar palabras, basta decir que en California se fraguó una escena que sorteó tanto al grunge como al metal, y que solo tras algunos años de actividad, y un nicho de mercado ya creado, fue ampliamente conocida como stoner. La banda situada en el epicentro del huracán fue Kyuss, nacida en Palm Desert alrededor de Josh Homme, John García y Brant Bjork, los tres viejos colegas de instituto, a los que luego se uniría  el polémico Nick Oliveri. 

¿De qué iba aquello? Por resumir, podríamos hablar de una nueva mezcla de heavy y blues-rock. El sonido base de Kyuss era muy pesado y aún más grave, preferencia que acentuaba Homme al enchufar su guitarra únicamente a amplificadores de bajo. Pero estos hijos tardíos de Black Sabbath no conectaban con ninguna de las corrientes principales de heavy metal de su tiempo, y sí con el viejo hard rock setentero. La clave de Kyuss, y lo que define sus mejores trabajos, fue la creación de atmósferas cargadas, jugando con toda clase de ritmos. El resto de bandas que surgieron alrededor del rock del desierto (otro nombre para el stoner) se definieron en la medida en que se parecían a esa común unidad de medida que fue Kyuss. El imaginario común era la patria chica de aquella pandilla de instituto: Palm Desert, California, con su aridez y sus inmensas planicies naturales; ese lugar que, en palabras de Homme, 'te hace sentir pequeño, porque no eres importante en el desierto'; con su cercanía a la frontera mexicana, su peyote y la reminiscencia de las orgías de rock ácido de los sesenta. 

Desde que Kyuss publicó su primer álbum hasta la separación pasaron solo cuatro años. La historia fue la de siempre; el éxito arrastró los problemas y consiguió resquebrajar a aquel grupo de amigos del instituto: primero se largó Bjork, enemistado con García, y luego fue Homme quien decidió volar por su cuenta. Para entonces, comenzaban a ser más famosos en Europa que en un Estados Unidos todavía dominado por la escena de Seattle, y todavía hoy tienen, en nuestros lares, una base de seguidores más fiel que en su propia tierra. Lo curioso es que, aún hoy, los miembros de la banda siguen renegando de la etiqueta stoner. Al igual que Deep Purple siempre renegaron de ser incluidos en el heavy metal, los de Kyuss, decían, eran rockeros y punto; y que los críticos inventen los nombres que quieran. 


Cuando Kyuss implosionó, Queens of the Stone Age surgió de entre las cenizas, liderada por quien había sido uno de los principales fundadores de Kyuss, el guitarrista, compositor y ahora también cantante Josh Homme. El éxito llegó entre finales del pasado siglo y sobre todo principios del nuestro, en aquella época un tanto decadente en la que, tristemente, en la escena rockera se hicieron populares aquellas bandas de Nu Metal (o chándal metal, como las llamábamos) y comenzaba a ser una demanda a gritos la mirada nostálgica a otras épocas; la época en la que el rock aún pertenecía a la familia del blues, entre otras cosas. Eso explicó el tremendo éxito de los Strokes y de los White Stripes, como fenómeno nostálgico, a partir del cual comenzó ese revival que se ha alargado hasta nuestros tiempos. 

Como no tenía pensado elaborar una entrada larga en esta ocasión, esta vez os ahorraré el resto de la historia y el comentario separado de álbumes. Basta decir que Queens tomó el relevo de Kyuss y se basó en su estilo para evolucionar hacia otros terrenos, superando su horizonte y alcanzando nuevas cotas de éxito. Su inicial heavy rock pretendió rescatar cierto espíritu de la psicodelia y enfatizar el carácter melódico. Josh Homme nunca quiso congelarse en las mismas fórmulas, y por ello ha sabido adaptarlas a nuevos retos, arrimándose a otros géneros del rock, así como al pop y e incluso al glam británico. 

Pude disfrutarles en directo hace ya muchos años, en una sala pequeña, y aquel sigue siendo uno de los mejores conciertos que recuerdo: la incondicional entrega de Josh Homme, la potencia a las baquetas de Joey Castillo... Mi próxima cita con los Queens es en junio, pero estamos en vilo. Recientemente, Homme ha comunicado que le han diagnosticado cáncer, a lo que hay que sumar un sinfín de problemas personales. Desde aquí le deseamos la mejor suerte y terminamos con unas divertidas palabras que dejó en su día para definir a su banda. Nadie le dijo a Homme que eso de diferenciar a niños y niñas estaría mal visto pocos años después. 

Termino ya; para no saturarles, les he dejado unas pocas canciones de distintas épocas, que espero disfruten, y si no, ya saben, usen los comentarios como hoja de reclamaciones y despáchense a gusto; siéntense como en su casa. Nos vemos en el desierto.

 '¿Por qué nos llamamos Queens of the Stone Age? Porque los Reyes sonaría demasiado macho. Los Reyes de la Edad de Piedra usan armaduras, tienen hachas y luchan. Las reinas de la Edad de Piedra salen con los reyes, cuando estos luchan. El rock debería ser lo suficientemente pesado para los niños y lo suficientemente dulce para las niñas; de esa manera, todos estarán felices y será más bien una fiesta. Kings of the Stone Age sería demasiado desequilibrado'.


6 comentarios:

  1. Es verdad que sin duda KYUSS y en él, sobre todo JOSH HOMMER con su talento a la guitarra fue uno, si no el fundador del llamado rock desértico o stoner. Yo los descubrí, justo de ese disco que usas de cabecera por ESTE TEMA, que me sorprendió en su día por atípico ; ) Creo que a ningún músico le gustan las etiquetas que los acotan, lo comprendo, tb yo odio las etiquetas en general, pero es verdad como comentas, aunque sean reduccionistas y muchas veces no reflejen la realidad completa, acortan las explicaciones. Sus riffs, melodías en tiempo lento y sobre todo ese sonido tan grave, es una de sus características más identificables ( no sabía que era por conectar las guitarras a los amplis de los bajos ) seguramente por eso aunque no me rechiflen, siempre me han llamado la atención, consiguen un sonido muy peculiar, contundente, pero limpio y eso me gusta, en EEUU a los que fuman marihuana se les llama rock stoner : ) como tb me gusta este tema que has colgado de “you cant´t quit me, baby” aunque resulte un tanto psicodélico y desquiciante, seguro que a los fumadores de maría les encanta jaja mucho más digerible “I sat by the ocean” y jaja tienes razón, estupendas las explicaciones de por qué el nombre y además aciertan en eso que dicen, al menos conmigo, así que por esta vez las feministas radicales se van a aguantar, aunque les dan por el palo del gusto con lo del Queen, en vez de Kings…me gusta esto del último tema .. “but I want something good to die, for to make it beautiful to live” ¿ves? la letra al final sí que importa , aunque mucho más lo hechos : )

    Mil gracias, me ha encantado este paseo por el desierto, abrazo fuerte y buen resto pequeño de domingo!!

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  2. Hola, María. Ese álbum del que hablas, ''Welcome to Sky Valley'', quizá sea el mejor de Kyuss, y eso que el anterior también es destacable. Y la canción que nos dejas también está entre mis favoritas. La foto de cabecera de esta entrada no la he tomado de ese álbum, sino que es otra foto distinta de ese famoso cartel del Bienvenidos a Sky Valley que sirvió para la cubierta del álbum de Kyuss. No quería usar ninguna carátula de un disco concreto, ya que en esta entrada no analizo discos en particular, pero Sky Valley es uno de esos lugares emblemáticos, que además se encuentra cerca de Palm Desert. Ya veo que lo has reconocido rápido.

    Lo de la etiqueta ''stoner'' y los miembros de Kyuss no tiene mucha importancia, pero en su caso creo que implica algo de humildad. Las etiquetas podrán constreñir, pero también te sitúan mejor en el mercado. ¿Qué grupo de rock no soñaría con que se le identificase con un nuevo subgénero musical, más aún cuando la prensa te considera un pionero de éste?

    Los dos audios de Queens que he dejado son representativos de épocas distintas: el primero, tomado de su primer álbum homónimo, está aún apegado al sonido ''stoner'' de Kyuss, aunque ya muestra las señas propias que quiso darle Josh Homme a QOTSA. El segundo es uno de los cortes más sonados de uno de mis álbumes preferidos de la última época de Queens, al menos hasta ahora. Y ''Go with the flow'' es una maravilla del que fue el disco más exitoso y popular de la banda, y el videoclip es muy bueno también.

    Y sí, las feministas radicales tendrán que aguantarse esta vez. Gracias a ti por el comentario y el interés.



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  3. Lo de California sorprende un poco, recordando que también allí nacieron las bandas hippies más famosas, tanto en San Francisco como en las comunas campestres. Y luego, diez años después, el hardcore. Y luego el stoner rock. Por cierto, me ha gustado esa definición tuya, eso de que “sortea tanto al grunge como al metal”, porque yo también lo veo exactamente así.

    Nunca he sido muy aficionado al rock pesado. Para mí, en el mundo del rock más o menos duro, hay una diferencia de raíz que se establece entre el rock pesado y el rock intenso: este ultimo me interesa, el primero me cansa bastante. Ya me pasaba cuando surgieron Black Sabbath, por ejemplo: me atraían los desbarres sónicos de Robert Fripp cuando se volvía loco con la Gibson, pero del estilo machacón de los Sabbath solo me interesaron algunas canciones sueltas de sus dos o tres primeros discos. El heavy viene del blues, totalmente de acuerdo; lo de la gente como Fripp es mucho más amplio, más anárquico, sin padre conocido, y tal vez esa sea su ventaja.

    Así que con esos antecedentes poco puedo decir aquí. Bueno, algo sí: también estamos de acuerdo en que “Go with the flow” es de lo mejorcito de los Queens, y que esa canción me llevó a escuchar sus primeros discos. No encontré nada más con ese gancho, pero al menos esa canción cayó en alguno de mis recopilatorios de hace tiempo. En cuanto a sus antecesores los Kyuss, no los conocía. Me ha gustado “Green machine”, con una entrada que recuerda a Hawkwind (el bajista es fan de Lemmy, seguro); “Demon cleaner” pordría recorder a los Sabbath, pero esa batería tiene más viveza. Al leer el comentario de María he buscado el “Welcome to the sky valley”, por centrarme un poco, y comprendo que no quisiesen ser asimilados a la etiqueta “stoner” o “grunge”, porque también la voz tiene mucha más vida que los cantantes de esos estilos (de hecho, en más de una canción me ha recordado a los Purple).

    En fin, que siempre hay algo de interés en cualquier estilo, y supongo que la estirpe Kyuss/Queens debe de ser de lo mejorcito de esa facción rockera que se ha hecho con el poder en estas últimas décadas.

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    1. Sí que sorprende la música de California, para bien y para mal: desde el vergel de los sesenta a todo tipo de sonidos. Por añadir más leña a la marmita, ya sabes que en los ochenta triunfó en Los Ángeles un género que me produce urticaria, representando el lado más frívolo y vulgar que ha exportado esa ciudad: Mötley Crüe fue la epítome, pero sin ir tan lejos, nunca he entendido la atracción que despierta Guns & Roses en varias generaciones. Y particularmente, aunque esto ya será una rareza mía, nunca he entendido la atracción de tantos principiantes de la guitarra eléctrica al sonido de las seis cuerdas de Slash, muy técnico pero carente de alma.

      Luego, tenemos a bandas angelinas de la época como Red Hot Chili Peppers, que incorporaron ritmos funkies, sobre todo con el bajo de Flea. Su música en general no es lo mío, y su producción tan aséptica (que hoy es la ley) me chirría, pero lanzaron trabajos de calidad y tienen buenas canciones.

      Por todo ello, me gustó descubrir en tu blog a grupos angelinos de los años ochenta de mucho interés que, por desgracia, hoy están algo olvidados, como The Gun Club.

      A comienzos de los noventa, el stoner obvió, como inexistente, a todas esas bandas de hard rock y hair metal que aún triunfaban en aquellos lares: como si no hubieran existido. En cambio, sí hubo cierta conexión con el grunge (precisamente, la canción ''Demon Cleaner'' de Kyuss, que he dejado, es un gesto hacia Nirvana, tras la muerte de Cobain, y eso explica los ''hey, hey...'' repetidos del estribillo, que no pegan con el estilo vocal de García), pero también se diferencia bastante del grunge.

      La auténtica herencia de Kyuss, como dices, nos lleva directamente a Black Sabbath y a otras bandas de los setenta, actualizándolas a su estilo; pero creo que a su modo hay una mayor búsqueda de los restos psicodélicos que en aquel entonces solo mantenía el rock progresivo. Luego Queens enfatiza esta doble tendencia: base ''heavy'', pesada y muy grave, con afinaciones extrañas, y arreglos y solos de guitarra dulces y psicodélicos, melódicamente pop, a los que se une una voz cálida, alejada en buena medida de las corrientes del heavy metal que siguieron los pasos de Black Sabbath. Yo tampoco soy fan de los Sabbath ni del heavy metal tradicional, pero por otro lado, nunca les he prestado demasiada atención: sí he escuchado más a grupos posteriores del género.

      Ahora que lo dices, es verdad que ''Green Machine'' de Kyuss comienza un poco al estilo Motörhead.

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  4. Bueno, realmente me fascinó John García cuando lo vi en directo en el Kristonfest del año 2018, su fuerza en escena la asocié a la verdadera corriente angelina melodic-stoner. Homme entonces era una simple referencia, reconozco que venía a través de mi hijo, gran aficionado a QOTSA.
    Del estilo "desert valley" recomendaría la escena surgida en Tucson, Arizona. De ahí se podría sacar petróleo (nunca mejor extraído el término)
    Saludos,

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    1. Perdí una oportunidad, una vez, de asistir a un concierto de Kyuss, y no he podido ver en directo a García, pero pese a todo corroboro lo que dices.

      ¿Qué grupo recomendarías en particular de la escena de Tucson?

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