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El buitre no come alpiste

Plasencia, con sus dos catedrales, es la puerta al Valle del Jerte, el secreto mejor guardado al sur de la meseta, en la frontera norte de Cáceres, junto a otras tierras colindantes a reivindicar como la Vera, Granadilla, las Hurdes y Gata, paisajes agrestes mojados por ríos y piscinas naturales. El viejo puerto de Béjar, en la provincia de Salamanca, marca una divisoria que separa dos enclaves muy distintos: al sur, un mundo añejo y olvidado, a la vez primitivo y evocador, la tierra de mi madre. Allí surgió Extremoduro. Tras una juventud convulsa y algún proyecto musical truncado, Roberto Iniesta quiso arrimarse a los mejores, y en Plasencia los mejores tenían nombre propio: el guitarrista Gonzalo Muñoz (Salo) y el baterista Luis Von Fanta, ambos rockeros de la vieja escuela. Como líder natural, Roberto era un tipo listo, uno de esos galgos corredores que nunca paran quietos y que muestran, para bien y para mal, una inquebrantable fe en sí mismos. Sin ese ego contumaz, aquel proyecto ...

El periplo de Eskorbuto... Hoy, que hablen otros

  ' Josu se había fumado todos los “Popular 1” y todos los “Disco Express” del mundo y recreaba también toda aquella literatura como Alonso Quijano hacía con los libros de caballerías. Aquella pobre guitarra recibía golpazos constantemente y nunca se rompía, si acaso le ponía otra pegatina sobre la grieta y en paz '.  ( Roberto Moso.  Flores en la basura ) ' Una vez Josu anunció su suicidio en escena. Al final sólo se tiró desde la torre de sonido, se rajó un brazo y se llenó de sangre. En otra ocasión, en el Paraninfo de Deusto, un impresionante edificio de la universidad, Juanma comenzó a insultar a las instituciones mientras ponía las cuerdas y para finalizar el discurso sacó la navaja y la lanzó contra el inmenso cuadro del patrón de la universidad. ¡Quedó clavada! El rector estaba allí, así que fue el último concierto en esa universidad' .  ( Paski , técnico de sonido) ‘ Los viajes a Madrid de Eskorbuto fueron siempre sonados. Del primero volvieron ya con un con...

Deportivos y luces de neón

 Si en la anterior entrada recordamos la música de algunos dibujos animados de los ochenta y noventa, en esta ocasión les propongo un viaje más bizarro, pero no en nuestro sentido castellano, sino según el significado anglosajón de bizarre . Vamos a viajar al lado más hortera de los ochenta, cuando la industria del entretenimiento mainstream mostraba su cara más frívola, en plena era de Reagan. No pretendo dejar aquí ninguna selección, pues ese intento sería infructuoso o bien conllevaría una lista demasiado extensa. Nos bastará tan solo una mínima muestra de música creada para el cine y la televisión que podemos relacionar por su cultura pop y común imaginario, ya sea del pasado o desde la revisión del presente.  ¿A qué me refiero? A esa conjunción de post-disco, techno-pop, rock y música electrónica que asociamos a la primera mitad de aquella década, con sus correspondientes guitarras eléctricas, sintetizadores y baterías electrónicas, por no hablar de aquel tono épico que r...

De aquellos dibujos de la tele

La idea de realizar esta entrada me surgió leyendo el último post de Sinfonía azul , el blog musical del Doctor Krapp . Él nos habla de Hoyt Curtin y sus composiciones musicales para unos cuantos dibujos animados de la Warner, por todos conocidos, así como algunas versiones modernas de dichas creaciones. Hay programas que trascendieron su  época y mantuvieron la vigencia durante décadas, pero yo quiero traerles algunas grabaciones musicales para programas televisivos de un arco temporal muy concreto, que es el de mi infancia. Soy consciente de que, a diferencia de otras producciones más clásicas, lo que voy a dejar aquí pertenece muy en particular a la nostalgia de quienes fuimos niños entre la segunda mitad de los ochenta y la primera mitad de los noventa en España, y puede que a otras generaciones les resulte indiferente y les cause una comprensible vergüenza ajena. Sea como sea, allá vamos. Empezamos fuerte con la que, a mi juicio, ha sido una de las mejores series infantiles ja...

USA '66

Llega el turno al año 1966 en Estados Unidos y cada vez es más difícil elaborar listas entre géneros tan diversos. Y yo, os recuerdo, no soy un melómano ni un entendido. Dicen algunos que 'River Deep - Mountain High', de Ike y Tina, es un álbum muy a tener en cuenta este año, pero a pesar de las virtudes de temas como el que da título, a mí se me atraganta un poco: me gusta cada uno de los ingredientes por separado, pero el resultado final no me fascina. Por otro lado, Zappa y las Madres de la Invención se estrenan con el complejo 'Freak Out!' y The Monks lanzan el experimental 'Black Monk Time'. ¿Qué está pasando aquí? Rebosa la oferta y se nota la buena salud de la industria musical al atraer talentos de todo tipo; nace la psicodelia y sus infinitas posibilidades. Yo me limitaré a reunir unas pocas canciones que me gustan, diría que todas muy conocidas, esta vez organizadas por parejas. Que las disfruten. Díganme si quieren, en los comentarios, cuáles les gust...

Hay un grupo en la ciudad...

Goar, Natxo, Pedro y Paquito. Segunda formación de Cicatriz. Tengo los blogs abandonados tras un mes con el tiempo apretado, pero ya estamos de vuelta para conectar poco a poco. He estado escuchado un poco de todo, sin olvidar a los de siempre, así como los grupos de pospunk que más me han acompañado en los últimos años: Damned, Joy Division, Siouxie... Rory Gallagher ha tocado especialmente, ya que tuve la suerte de encontrarme un par de cedés en oferta: sin ninguna prisa, espero hacerme con los que me quedan para completar su discografía de los setenta. El último descubrimiento que celebro es el que fuera debut de Stray Cats, que desde hace una semana se ha adueñado del reproductor del coche, sustituyendo a un Neil Young cansado de tocar los mismos solos cada vez que meto la primera. ¡Vaya con los Stray Cats! Ese debut no tiene canción mala. Los Kinks acaban de lanzar un nuevo recopilatorio, ''The Journey - Part 1'', que al parecer viene con un simpático libreto en el...

USA '65: La granja de Maggie quedó atrás

Por desgracia, yo no estaba abierto a aquello en esa época. No había escuchado nada de Bob y empecé a desarrollar un sano prejuicio contra él basándome, supongo, en lo que pensaba de las personas que eran fans suyas. En lo que a mí respectaba, Dylan era un cantante de folk. No entendía a qué venía tanto revuelo y me pareció que todos los que lo rodeaban eran mortalmente condescendientes con él'. La cita es de Eric Clapton (Autobiografía, 2018), referida a la primera vez que coincidió con Dylan, y nos sirve para aproximarnos a una mirada externa sobre el halo que proyectaba el cantautor de Minesota en 1965. Comparto los recelos de 'Mano Lenta', que son el escepticismo ante el gurú y su séquito. Clapton rectificó después su prejuicio cuando al fin escuchó los discos de Dylan y, según dijo, solo entonces lo comprendió todo.  Lo diré de una sola vez: Bob Dylan presenta una de las biografías más interesantes de la historia de la música popular. Su trayectoria, con sus éxitos y f...